domingo, 10 de junio de 2012

FIVE 1945




“Five” (1951), es un drama de ciencia ficción del director Arch Oboler, la cual está protagonizada por William Phipps, Susan Douglas, James Anderson, Charles Lampkin y Earl Lee.
El mundo queda destruido por una hecatombe nuclear. Sólo cinco personas sobreviven: una mujer embarazada (Susan Douglas), un neo-nazi (James Anderson), un afroamericano (Charles Lampkin), un anciano (Earl Lee) y un derrotista (William Phipps) que ve en esta catástrofe una oportunidad para empezar de nuevo.En 1945, tras los ataques nucleares que sufrieron las ciudades niponas de Hiroshima y Nagasaki, el miedo al poderío atómico se apoderó de la población mundial. El Séptimo Arte no tardaría en retratar ese miedo, planteando en muchas ocasiones parábolas en clave de ciencia ficción sobre los efectos que podría causar la radioactividad, los cuales si bien no eran del todo conocidos, resultaban aterradores debido a lo vivido en Japón. Por lo general, el cine de la época reflejó esas especulaciones por medio de películas sobre mutantes, seres humanos que cambiaban su condición o, sobre todo, animales que se transformaban en monstruos para suponer un riesgo para la población mundial. Sin embargo, otros realizadores optaron por centrarse en el drama humano vivido por las víctimas de un holocausto nuclear. Este es precisamente el caso de “Five”, la cual fue escrita, producida y dirigida por Arch Oboler, un multifacético personaje que había adquirido cierta fama en la década de los cuarenta gracias a sus producciones radiofónicas, entre las que se incluye la popular serie “Lights Out”. Será precisamente una de estas producciones radiofónicas la que sirvió como base del guión de la cinta. Oboler adaptaría una obra titulada “The Word”, en la que originialmente sólo participaban dos personajes y la cual había sido protagonizada en la radio por Bette Davis.
Al contar sólo con $75.000 dólares de presupuesto (los cuales supuestamente Oboler consiguió hipotecando su casa), el director tuvo que arreglárselas para disminuir los costos de producción. Es por este motivo que el rodaje, que duró cuatro semanas y media, tuvo lugar en su mayor parte en la casa para invitados del propio Oboler. De hecho, ni un solo plano se rodó en estudio, y todas las escenas que tenían por objetivo demostrar la destrucción causada por la bomba nuclear fueron filmadas en la ciudad de Glendale a las cinco de la mañana. El equipo de filmación estaría conformado por cinco estudiantes de la Universidad del Sur de California, y el elenco estaría constituido por un grupo de desconocidos. Oboler no contó ni con un maquillador, ni con un encargado de vestuario, por lo que los actores fueron con lo puesto y tuvieron que maquillarse ellos mismos. Aparentemente, Oboler además de ser tacaño era un hombre extraño y desagradable. Además de tener múltiples problemas con su equipo de filmación (llegando incluso a los puños con uno de sus ayudantes), decidió utilizar a un bebé de verdad en vez de un muñeco en una escena donde la actriz Susan Douglas debía tropezarse con él en brazos. Pese al temor de la actriz, Oboler la obligó a realizar la escena con el bebé argumentando que “quería que sintiera lo dramático de la situación”.

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